Transplante de recuerdos

Científicos usaron caracoles, que tienen células y procesos moleculares similares a los humanos


Caracoles marinos de la especie Aplysia californica comparten recuerdos mediante una técnica de transferencia de información genética que consiste en inyectar ácido ribonucleico (ARN) de un molusco en otro. Esto fue logrado por primera vez por científicos del Instituto de Investigación Cerebral de la Universidad de California (UCLA), encabezados por el doctor David L. Glanzman. Las conclusiones del experimento, publicadas en la revista eNeuro, suponen una revolución en los estudios sobre la memoria. Estos caracoles, que poseen un sistema nervioso central con miles de neuronas, pueden ser “entrenados” y aprender de forma asociativa. A pesar del hallazgo y su potencial terapéutico en trastornos de la memoria como el Alzheimer, los investigadores se muestran prudentes, pues los resultados podrían no confirmarse en humanos. José Manuel Linares

Cómo se hizo

1. Aplicaron cinco leves descargas a las colas de un grupo de caracoles.

2.Repitieron el proceso un día después; los caracoles quedaron “sensibilizados”.

3. Al tocarlos sin descarga, experimentaron contracciones.

4. A otro grupo se les tocó, sin la descarga. La contracción fue de sólo un segundo.

5. Se extrajo ARN del sistema nervioso de los caracoles de los dos grupos.

6. El ARN del primer grupo se inyectó en caracoles del segundo.

7. Al tocarlos, los del segundo grupo “experimentaron” las descargas.

8. El resultado demuestra el implante de la memoria.

Foto: Getty / GráficoS: Erick Retana / Diseño Web: Abigail P. Mejía